Como limpiar un diamante

Recientemente publicábamos un post en el que explicábamos las 4 características principales que nos ayudaban a clasificar este preciado material.

Hoy queremos contaros cuál es el procedimiento para cuidarlos y mantenerlos siempre en óptimas condiciones para siempre.

Si seguís estas indicaciones, conseguiréis que vuestro preciado tesoro, deslumbre a todos con su brillo siempre.

Además de estas indicaciones, es recomendable que acudáis a un joyero profesional y de máxima confianza. Los revisará y limpiará de una forma profesional en caso de que fuese necesario.

 Un diamante limpio  parecerá incluso más grande al reflejar mejor la luz que uno que se vaya deteriorando por todos los agentes externos que nos rodean, desde las lociones que utilizamos para tratar nuestro cuerpo, o los productos que utilizamos para el cuidado de nuestro hogar. Además es frecuente que acumulen grasa y es por ello que deben limpiarse una vez al mes para que continúen brillando al máximo.

Para un resultado óptimo, se pueden alternar ambos métodos cada vez que los limpiemos.
EL BAÑO DE DETERGENTE

Preparad un pequeño cuenco con una mezcla de agua jabonosa con cualquier detergente líquido suave. Cepillad las piezas delicadamente con un cepillo de cerdas suaves  mientras se encuentran en el cuenco. Pasadlas a un colador y aclaradlas bajo el grifo con agua templada. Secad con un trapo limpio y que no suelte pelusa, dándoles golpecitos.

EL REMOJO EN AGUA FRIA

Preparad en una taza una solución al 50% de agua y amoniaco. Dejad el diamante en remojo 30 minutos. Sacadlo y golpead ligeramente alrededor de las partes posterior y frontal del engaste con un cepillo pequeño. Volvedlos a sumergir en la solución y escurridlos sobre un papel. No necesitais aclararlos.

El diamante no debe entrar en contacto con lejía mientras se hacen las tareas domésticas. La lejía no dañará el diamante, pero puede picar o decolorar el engaste. No se debe llevar puesto el diamante mientras se hace algún tipo de trabajo duro o se friegan los platos. Aunque los diamantes son resistentes, pueden astillarse si reciben un golpe fuerte en su veta.

No se deben guardar las piezas que lleven diamantes juntas en un cajón o un joyero, ya que los diamantes pueden arañarse entre ellos o incluso rayar otras joyas.

Esto es todo, solamente quiero recordaros que estamos a vuestra disposición, para ofreceros los mejores productos y el mejor asesoramiento, de mano de profesionales para lo que necesitéis, en cualquiera de nuestras tiendas y ahora también en nuestra tienda online www.alfonsojoyeros.es