¿Conoces los diferentes tipos de perlas que existen?

Hoy queremos dedicarle este espacio a este material, a su vez tan utilizado en joyería por su belleza y lo bien que favorece a quien lo lleva, y a su vez tan desconocido.

Y digo desconocido, porque muchos de nuestros clientes nos preguntan sobre su tipología y calidades.

Históricamente, deberíamos destacar que es uno de los primeros materiales utilizados para ornamentar el cuerpo por su facilidad de extracción y además, qe no se hiciese necesario trabajarlas para acentuar su belleza.

Aunque en la antigüedad han llegado a ser motivo de guerras por su alto valor, en la actualidad, este material se ha hecho más popular y accesible, debido a la aparición de técnicas de cultivo, que abaratan su obtención.

Es un error valorar las perlas cultivadas como piezas comunes o de imitación,(Las perlas de imitación son hechas a través de procesos mecánicos con materiales como cristal, cerámica, concha o plástico) ya que su producción no se lleva a cabo en masa en una fábrica. Cada perla cultivada, sea de la procedencia que sea es única.

El proceso de cultivo empieza de la misma manera que en las perlas naturales, a través de las ostras. En este caso se implanta intencionadamente el objeto irrigante, en lugar de esperar a que el azar realice su obra.  De esta manera se produce un número extraordinariamente mayor.

De esta cantidad, se calcula que solamente un 20% llega al mercado después de sufrir una merma por enfermedades y accidentes de la naturaleza, y de pasar por los controles de calidad que garanticen la perfección exquisita que les garantizan el convertirse en JOYAS.

En cuanto a sus variedades, se suelen designar por el lugar de origen del que proceden:

Perla de Tahiti: el lugar de procedencia de esta perla como muy bien índica su nombre son las aguas saladas de la Polinesia francesa, Tahití. El cultivo de este tipo de perla suele prolongarse durante dos a tres años para dar esa apariencia en forma redonda y un brillo intenso. Sus colores pueden ser gris, verde, naranja, dorada, azul, aunque la más codiciada y difícil de encontrar es la negra. Y el tamaño es de entre 11 y 13 mm.

Su precio en el mercado de la joyería es más alto si la comparamos con otros tipos debido a la escasez y su aspecto.

Perlas cultivadas de Tahiti

 

 

 

 

 

Perlas Freshwater: son perlas de cultivo que a diferencia del resto de perlas crecen dentro de los mejillones en aguas dulce, como pueden ser los lagos de y ríos de China y Japón.

A su vez, este tipo de perlas se distinguen por su forma en redondas, barrocas, semiredondas, anilladas y semibarrocas.

Perlas cultivadas Freshwatter

 

 

 

 

 

Perla Akoya: son perlas cultivadas que provienen de la Ostra Akoya en aguas saladas de China. Sus características son forma redonda entre 6- 8,5 mm, simétrica y la podemos encontrar en un color más pálido como el crema y el rosado.

Estas perlas tienen más brillo que las cultivadas en agua dulce y menos calidad que las fabricadas en la industria japonesa.

Perlas cultivadas Akoya

 

 

 

 

 

Perla cultivada Japonesa: las aguas de Japón son la cuna de nacimiento de este tipo de perla. Tiene un tamaño de unos 7 mm de forma casi redonda y obteniendo diversas tonalidades de los colores blanco, rosa y crema. También, el periodo de tiempo de cultivo es equiparable al valor final de la perla ya que es de menos de un año.

Su difícil crecimiento, la convierte en una de las más preciadas en el mercado de la joyería por su gran calidad y su presencia más común es en los pendientes.

Perlas japonesas

 

 

 

 

 

Perla Mabe: se trata de gema orgánica cultivada en Japón, Indonesia y Australia. Su morfología es semiredonda con un lado de la perla redondo y otro lado, lo que permite ser utilizada en joyería. Este tipo de perlas son muy abundantes y su producción dependerá la especie y el lugar, pero lo normal es de hasta dos años. Pueden alcanzar precios insospechados porque su acabado final es de piezas de gran valor, calidad y de un tamaño considerable. Sin embargo, las perlas mabé son más baratos al de las perlas redondas.

Perla cultivada Mabe

 

 

 

 

 

Perla del Mar del sur o australiana: Actualmente, una de las zonas más ricas en producción de perlas es Australia. Son conocidas como ‘las reinas de las perlas’ debido a sus características de iridiscencias plateadas y un tamaño que oscila entre los 9 y 27,9 mm. El tiempo de cultivo de las perlas australianas puede ir desde los tres hasta los ocho años. La perla australiana es la que mejor responde ala calidad-precio y a la exclusividad.

Perlas Australianas

 

 

 

 

 

 

Y a ti, ¿Cúales te gustan más?