Ordes y sus reliquias olvidadas

Hoy queremos traeros al blog una historia próxima para muchos de quienes nos leen habitualmente.

Se trata de una vieja reliquia relojera olvidada bajo la cubierta de la nave lateral izquierda de la Iglesia de Santa María de Ordes, y  que lamentablemente,  se encuentra sin ninguna protección, lo que entre el paso del tiempo y el hecho de que algunos curiosos hurgaran en el, ha provocado su inevitable deterioro.

Se trata de un reloj de, aproximadamente, 1879 que adornaba la fachada de la iglesia nueva de la villa coruñesa con una única esfera encima de la puerta de entrada. Un elemento único que, por aquel entonces, regulaba la vida y la actividad del pueblo.

Con la inauguración de la nueva Casa Consistorial de Ordes en 1954 se rompería la hegemonía del reloj de la iglesia, ya que esta albergaría un moderno cronómetro con cuatro esferas orientadas a los cuatro lados de la torre que culmina el edificio en su fachada principal.

Una nueva incorporación a la villa que trajo de la mano el descontento del pueblo, fruto de la falta de precisión en los relojes de la época y un cuidado poco competente de ambas piezas, lo que hacía que ambos relojes coincidieran pocas veces en la hora que daban.

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Con la ampliación del templo ordense el párraco de la época, cansado de los dimes y diretes sobre el reloj decidió prescindir del aparato aprovechando la proliferación de fuentes más fiables para dar la hora; como la radio, el teléfono, la naciente televisión y la expansión del uso de los relojes personales.

Alfonso Joyeros ha tenido la oportunidad en julio de este mismo año de ver y fotografiar la máquina gracias al sacerdote que atiende la parroquia, Jesús Codesido Ben. La proximidad a esta parte reciente de la historia nos ha permitido observar que la carcasa externa de la máquina es de chapa de hierro, dispone de dos puertas en los laterales pero una de ellas está desaparecida, al frente tiene una pequeña esfera con dos agujas para señalar la hora en el interior del edificio, por el otro lado de la caja se aprecia un eje que es el que comunicaría la máquina con la esfera de la calle. La caja metálica, exteriormente, está bastante sucia y oxidada. La máquina propiamente dicha tiene algo de suciedad, principalmente en los ejes de las ruedas y en las palancas se les aprecia algo de óxido pero aparentemente no tiene un deterioro importante y la calidad final parece francamente buena.

ddfEl sistema de rueda de escape de pasadores que utiliza tiene un buen ajuste con la pieza de áncora. Además, en una caja aparte se guardan unas piezas que corresponden al mecanismo de detrás de la esfera exterior, las cuales moverían las agujas, así como unos bloques de hierro cuya función no está del todo clara. El péndulo hemos podido encontrarlo bajo unas tablas, bastante sucio y con una ligera doblez entre la varilla y el disco.

En la otra nave del templo hemos podido encontrar lo que fue la parte colocada en el exterior de la fachada, un marcho de madera redondo con cristal y un disco de mármol con la numeración de las horas, que encajaría en el marco. Aparentemente, salvo el deterioro de la pintura, lo demás se encuentra en buen estado.

El equipo de expertos de Alfonso Joyeros considera que esta pieza histórica podría ser perfectamente recuperable, aunque su interés como reloj público ya no sea muy alto, estamos seguros de que una vez restaurada, su belleza despertaría una gran curiosidad en la zona, principalmente entre los más jóvenes.

Una reliquia olvidada que esperamos pronto ocupe un lugar principal en alguna exposición.

Nos leemos en el próximo post.