Historia de relojes y mar

Y si hacemos un recorrido histórico, ¿Sabríais decir la importancia que tienen los relojes en el mundo marino?

Pues aunque no os lo parezca, fueron de vital importancia a lo largo de la historia, de ellos ha destacado siempre la precisión, un elemento fundamental para conocer la posición real del barco en el mar y evitar que los marineros más intrépidos se perdieran en las gélidas aguas del globo terráqueo.

El astrolabio fue su predecesor, ya que no sería hasta mediados del siglo XVIII cuando el inglés John Harrison de Yorkshire crease un reloj con la mecánica sólida y segura,así como con la precisión que requerían este tipo de instrumentos.

Y diréis, por qué nos cuentan esto hoy, pues porque el próximo domingo, 24 de mayo, Cataluña acogerá dentro de su “Fira del Relotge” anual, la exposición de Sant Feliu de Codines, en la que se mostrarán la evolución a lo largo del siglo XX de algunos de estos maravillosos relojes. Piezas de fabricación Norteamericana, Suiza, Inglesa o Alemana,  que vieron marcada su evolución debido a las necesidades militares de la II Guerra Mundial, hasta llegar a los relojes Japoneses, reyes del mar durante el último tercio del siglo XX.

De un volumen de producción que estaba en torno a las 500 unidades al año hasta 1940, con la llegada de la Gran Guerra, esta cifra se multiplicaría por veinte a fin de equipar los buques militares.

Entre las características de estas piezas, ya históricas, nos encontramos con que siempre deberían mostrar la “reserva de marcha” que desvela el tiempo en horas que le queda de autonomía al reloj antes de detenerse por falta de energía.

Entre los cincuenta clásicos que se podrán disfrutar en la exposición encontraremos el Waltham (USA-1919), el Zenith (Suiza-1930), los Hamilton (USA-1940), y así un larguísimo etcétera de maravillas relojeras marinas.

Sin duda una visita obligada para los amantes de la relojería, como nosotros, que no podíamos dejar de compartir con vosotros.

Relojes de marina